El invierno es una época crucial para los deportistas que tienden a ganar peso con facilidad. La reducción del entrenamiento, combinada con las vacaciones de fin de año, predispone al organismo a almacenar el exceso de calorías en forma de grasa. Muchos atletas experimentan un efecto estacional «yo-yo»: al aumento de peso en invierno le siguen intentos cada vez más difíciles de recuperar un peso saludable. ¿Cómo evitar este fenómeno? Respondemos a esta pregunta en este artículo.
