La pregunta «¿con quién debería entrenar?» puede parecer una cuestión social, pero en realidad se trata de una decisión relacionada con el rendimiento. Entrenar solo, con un compañero o en grupo no es necesariamente mejor ni peor; simplemente es diferente. La clave está en elegir la modalidad adecuada para cada sesión, de modo que tu plan sea coherente y tu entrenamiento sea más efectivo y sostenible. A continuación, encontrarás las ventajas, las desventajas y las reglas prácticas para sacarles el máximo provecho.