La cafeína es un elemento tan presente en el mundo del deporte de resistencia que casi olvidamos que se trata de una sustancia activa. Un espresso fuerte antes de la salida, un gel guardado en el bolsillo, un último trago de cola en los kilómetros finales… Sin embargo, es uno de los estimulantes más antiguos y extendidos del mundo, presente en el café, el té y el chocolate, y muchas veces la consumes sin siquiera pensarlo. Hasta finales de 2003 estuvo incluida en la lista antidopaje; hoy en día no existe ninguna restricción. Lo que nos lleva a la verdadera pregunta: ¿realmente ayuda a rendir más rápido, o se trata sobre todo de una cuestión de costumbre y ritual? Veamos qué dice la ciencia, y sobre todo, cómo usarla de forma inteligente el día de la competencia.